Desde hace unos años, vivimos en Latinoamérica en general y en el país en particular, un cambio social, político, económico y cultural. Ese cambio se ve reflejado en la voluntad de los pueblos de querer forjar un nuevo destino, un nuevo camino.
Luego de haber fracasado el modelo socioeconómico neoliberal, los pueblos de estas tierras comenzaron a construir una nueva conciencia colectiva que implicaba un cambio profundo y real. Países como Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Paraguay comenzaron a reflejar dicho deseo de transformación casi en simultáneo. Este deseo de transformarse hacia dentro y afuera, fue creando una nueva identidad regional, con fuertes bases no solo en lo cultural sino también en lo político, económico, social e institucional. Es quizás la década del despertar de nuestro continente, y es por eso que debemos ampliarlo y llevarlo a todos los sectores y rincones del continente.
En la Argentina , esa transformación fue derribando estructuras de poder muy fuertes que históricamente se resistieron al cambio, a las voluntades e intereses populares. Hoy, 2011, estamos ante la oportunidad de una transformación seria, profunda y cualitativa en quizá uno de los últimos tradicionales bastiones del conservadurismo: la Ciudad de Buenos Aires.
Es por eso, que, en vista de esta inigualable situación a lo largo de nuestra historia, el kirchnerismo se presenta ante la gran oportunidad de plasmar toda esa convocatoria, organización y deseo de cambio y de expresión, en la instalación de un gobierno propio que pueda articular la Ciudad, la Provincia y la Nación para profundizar de fondo el cambio iniciado.
Ante semejante coyuntura, el kirchnerismo se presenta sí mismo en tres caras: Daniel Filmus, Carlos Tomada y Amado Boudou. Como toda decisión implica la intervención de valores no aleatorios, desde mi opinión, creo que Daniel Filmus es quien tiene mayor capacidad para llevar adelante la transformación en la tan devastada Ciudad de Buenos Aires. Filmus, es un candidato al cual se lo puede considerar ya instalado, ya que viene de disputarle mano a mano la Jefatura de Gobierno en la elección pasada a Mauricio Macri. Por otro lado, Filmus es quien puede alinear a la mayor cantidad de fuerzas que no integran la estructura del Frente Para la Victoria. Por este lado, sería muy interesante la participación de sectores como el Nuevo Encuentro o el Partido Solidario (PSOL), los cuales le pueden realizar un inmenso aporte al proyecto, con figuras como Gabriela Cerruti, Carlos Heller y Vilma Ibarra entre otras.
Al mismo tiempo, considero que tanto Amado Boudou como Carlos Tomada, son muy buenos funcionarios, lo cual ha quedado demostrado a lo largo de sus funciones, pero no son cuadros políticos como si lo es Filmus, y creo que le harían un mejor y mayor aporte al Proyecto Nacional desde su lugar de funcionarios.
En la vereda de enfrente, el oficialismo en la ciudad -el macrismo- se enfrenta ante su propio desgaste, producto de una pésima gestión que al parecer obligaría a Mauricio Macri a presentarse nuevamente en la ciudad, renunciando a sus aspiraciones presidenciales ya que corre de atrás -y lejos- a la Presidenta en las encuestas. Este desgaste se nota claramente cuando uno hace un repaso por su fracasado gobierno: el accionar del grupo de tareas de la UCEP, escuchas telefónicas, el nombramiento del Fino Palacios, único distrito del país donde subió la tasa de mortalidad infantil, represión a cartoneros en Belgrano y vendedores ambulantes en Liniers, fracaso de la Policía Metropolitana, crisis edilicia, no ejecución del presupuesto, destrucción de la educación y salud pública, conflicto con el Teatro Colón. Ante esta coyuntura, en principio el PRO presenta una interna con los candidatos Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta, aunque quién corre con mayor ventaja en las encuestas es la ex-vicejefa de Gobierno. Al mismo tiempo la coyuntura electoral ofrece un tercer posible (y cada vez más probable) candidato: Fernando "Pino" Solanas.
En este sentido, el kirchnerismo tiene un desafío muy grande al cual lo deberá afrontar con mucha inteligencia, proponiéndose seriamente el cambio en la ciudad en conjunto con el que se lleva adelante desde el plano nacional desde 2003. Hablo de desafío, ya que viene acompañado de un inmejorable contexto, no solo en las encuestas pre-electorales, sino también por los factores de la situación nacional y el deterioro capitalino. De modo tal, que quizá sea la única chance de poder instalarse en la capital porteña como Gobierno, y, traducido en terminología peronista debemos decir: ahora o nunca.
Martín Szulman. Buenos Aires, Argentina.
Ante semejante coyuntura, el kirchnerismo se presenta sí mismo en tres caras: Daniel Filmus, Carlos Tomada y Amado Boudou. Como toda decisión implica la intervención de valores no aleatorios, desde mi opinión, creo que Daniel Filmus es quien tiene mayor capacidad para llevar adelante la transformación en la tan devastada Ciudad de Buenos Aires. Filmus, es un candidato al cual se lo puede considerar ya instalado, ya que viene de disputarle mano a mano la Jefatura de Gobierno en la elección pasada a Mauricio Macri. Por otro lado, Filmus es quien puede alinear a la mayor cantidad de fuerzas que no integran la estructura del Frente Para la Victoria. Por este lado, sería muy interesante la participación de sectores como el Nuevo Encuentro o el Partido Solidario (PSOL), los cuales le pueden realizar un inmenso aporte al proyecto, con figuras como Gabriela Cerruti, Carlos Heller y Vilma Ibarra entre otras.
Al mismo tiempo, considero que tanto Amado Boudou como Carlos Tomada, son muy buenos funcionarios, lo cual ha quedado demostrado a lo largo de sus funciones, pero no son cuadros políticos como si lo es Filmus, y creo que le harían un mejor y mayor aporte al Proyecto Nacional desde su lugar de funcionarios.
En la vereda de enfrente, el oficialismo en la ciudad -el macrismo- se enfrenta ante su propio desgaste, producto de una pésima gestión que al parecer obligaría a Mauricio Macri a presentarse nuevamente en la ciudad, renunciando a sus aspiraciones presidenciales ya que corre de atrás -y lejos- a la Presidenta en las encuestas. Este desgaste se nota claramente cuando uno hace un repaso por su fracasado gobierno: el accionar del grupo de tareas de la UCEP, escuchas telefónicas, el nombramiento del Fino Palacios, único distrito del país donde subió la tasa de mortalidad infantil, represión a cartoneros en Belgrano y vendedores ambulantes en Liniers, fracaso de la Policía Metropolitana, crisis edilicia, no ejecución del presupuesto, destrucción de la educación y salud pública, conflicto con el Teatro Colón. Ante esta coyuntura, en principio el PRO presenta una interna con los candidatos Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta, aunque quién corre con mayor ventaja en las encuestas es la ex-vicejefa de Gobierno. Al mismo tiempo la coyuntura electoral ofrece un tercer posible (y cada vez más probable) candidato: Fernando "Pino" Solanas.
En este sentido, el kirchnerismo tiene un desafío muy grande al cual lo deberá afrontar con mucha inteligencia, proponiéndose seriamente el cambio en la ciudad en conjunto con el que se lleva adelante desde el plano nacional desde 2003. Hablo de desafío, ya que viene acompañado de un inmejorable contexto, no solo en las encuestas pre-electorales, sino también por los factores de la situación nacional y el deterioro capitalino. De modo tal, que quizá sea la única chance de poder instalarse en la capital porteña como Gobierno, y, traducido en terminología peronista debemos decir: ahora o nunca.
Martín Szulman. Buenos Aires, Argentina.
